Recientemente las universidades españolas han venido desarrollando un proceso de actualización de los estudios de Documentación. En este sentido, los planes de estudio constituyen uno de los instrumentos más poderosos, para impulsar la revisión y actualización de los conocimientos en una carrera universitaria. Además, implica importantes transformaciones y ajustes, que tienen por objeto mejorar la formación de los estudiantes a la hora de desempeñar un papel productivo en la sociedad del conocimiento. Todo esto viene a justificar el valor estratégico de los planes de estudio y también, la alta responsabilidad de la comunidad académica que interviene en su desarrollo y evolución. Es por estos motivos, por los que su edición y análisis crítico, debe ser muy cuidadoso, imparcial, basado en la ciencia, la experiencia y más que nunca en la información veraz, así como en los estudios previos correspondientes. Por ello, el objetivo de esta entrada es compartir algunas reflexiones sobre los planes de estudio en Documentación, señalar algunos aspectos relevantes sobre el mercado, la evolución lógica hacia las Ciencias Sociales y la integración de las Tecnologías.

Las necesidades del mercado y los planes de estudio

La empleabilidad debería ser uno de los objetivos de cualquier carrera universitaria. Un cambio en el plan de estudios puede ser una magnífica oportunidad para ajustar las competencias y conocimientos, con el fin de adecuarlos a las necesidades y realidades del mercado laboral. Por este motivo, resulta importante realizar de forma periódica, los análisis correspondientes sobre la progresión de los estudios y su aplicabilidad en los centros de trabajo. Esto implica un estudio riguroso, que no sólo se ciña al ámbito de la administración pública, sino también al sector de la empresa privada. No en vano, un altísimo porcentaje del empleo procede del sector privado. Para comprobar este hecho, basta con revisar las oposiciones estatales disponibles para los cuerpos de bibliotecarios, archiveros y museólogos. En el año 2016 sumaron un total de 168 plazas . El sector privado, durante el mismo periodo, según estimaciones de SEDIC (Sociedad Española de Documentación e Información Científica), se publicaron más de 2.300 ofertas de empleo, relacionadas con los profesionales de la información, perfiles de Big-Data, SEO Web y Tecnologías de la información. El simple dato de ofertas de empleo disponibles y su caracterización, deberían corroborar un enfoque más propenso a favorecer la enseñanza en tecnologías, que aprovechara la oferta del mercado y propugnara una actualización de los contenidos. Lamentablemente, esto no ha sido así en todas las universidades, tal como demuestra el siguiente gráfico publicado por el periódico El Mundo en el Especial Educación del año 2018.